Nuestra Historia de Gracia

HISTORIA DE GRACIA

Iglesia Bíblica Emanuel

Nuestra historia comenzó en el año 1992, cuando nació la Iglesia Bíblica Emanuel. Desde aquel entonces, Dios puso en nuestros corazones un profundo fervor y pasión por Él, acompañados de un firme compromiso con Su Palabra y con la expansión de Su obra.

Han pasado los años y, como toda congregación, hemos experimentado tiempos de abundancia y tiempos de dificultad, momentos de alegría y momentos de lágrimas, altas y bajas. Hemos atravesado diferentes temporadas, pero en cada una de ellas hemos podido comprobar que Dios ha permanecido fiel.

También hemos enfrentado tormentas. Momentos difíciles que parecían levantarse con la intención de debilitarnos, dividirnos y destruirnos. Sin embargo, cuando nuestras fuerzas parecían agotarse, la gracia de Dios nos sostuvo. Cuando parecía que no había camino, Él abrió camino. Cuando faltaban las fuerzas, Él renovó nuestras fuerzas. Y cuando las circunstancias decían que era tiempo de rendirse, Su fidelidad nos recordó que todavía había propósito.

Por eso, al mirar hacia atrás, no queremos atribuir nuestra permanencia únicamente a nuestros esfuerzos, capacidades o sacrificios. Si seguimos aquí, es por la gracia de Dios. Si todavía predicamos, es por Su gracia. Si todavía levantamos nuestras manos para adorar, es por Su gracia. Si todavía creemos, servimos y anunciamos el evangelio, es porque hasta aquí Jehová nos ha ayudado.

Desde 1992 hasta hoy, nuestra misión continúa siendo la misma: predicar a Jesucristo, enseñar fielmente Su Palabra, alcanzar vidas con el evangelio y servir a Dios y a nuestra comunidad.

No sabemos todo lo que traerán los próximos años, pero sí sabemos quién ha estado con nosotros durante todos estos años. El mismo Dios que nos sostuvo en el pasado es el Dios que nos sostiene hoy y seguirá siendo fiel mañana.

Nuestra historia es una Historia de Gracia.

No se trata solamente de los años que han pasado, sino de la fidelidad de un Dios que nunca nos ha abandonado.

1992 — Hasta hoy.

Por la gracia de Dios, seguimos en pie.
Por Su gracia, seguimos creyendo.
Por Su gracia, seguimos sirviendo.
Por Su gracia, seguimos predicando el Evangelio.

“Hasta aquí nos ayudó Jehová.”
1 Samuel 7:12